Previene y mejora patalogias de forma fácil y segura
Es el desgaste progresivo del cartílago que amortigua las articulaciones de los dedos. Al perderse esta protección natural, los huesos rozan directamente entre sí, provocando dolor, rigidez y deformidad. Suele aparecer por el envejecimiento o el uso continuado. Se trata mediante fisioterapia, ejercicios de movilidad, estiramientos y aplicación de calor para recuperar funcionalidad y aliviar los síntomas.
Las más frecuentes son los esguinces por caídas y las tendinitis por sobrecarga o movimientos repetitivos (habituales en deportes de raqueta o de impacto). Al apoyar bruscamente la mano o realizar un mal golpeo, los ligamentos y tendones pueden distenderse o desgarrarse. Provocan dolor agudo inmediato, inflamación, pérdida de fuerza y limitación del movimiento.
Es el desgaste del cartílago en la base del pulgar, articulación responsable de casi el 40 % de la función de la mano. El uso continuo de pantallas y ordenadores somete a esta zona a microtraumatismos y movimientos repetitivos. Esto acelera el deterioro articular y puede provocar dolor y pérdida de movilidad prematura, incluso en personas jóvenes y en edad laboral.
Es la inflamación de la vaina o conducto por donde pasan los tendones del pulgar a la altura de la muñeca. Gestos como teclear de forma continua en el móvil o sujetar el ratón con una mala postura generan fricción en estos tendones. Provoca un dolor agudo en el lateral de la muñeca y la base del pulgar al realizar gestos cotidianos como hacer la pinza, girar la mano o sostener una taza
Consiste en la compresión del nervio mediano a su paso por un estrecho canal anatómico en la muñeca. Mantener la muñeca en flexión o extensión prolongada frente al teclado o el ratón inflama los tejidos y presiona este nervio. Se manifiesta con hormigueo, entumecimiento y dolor en el pulgar, índice y dedo corazón, síntomas que se intensifican durante la noche.


























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